La tecnología forma parte de nuestro día a día. Los últimos años se han caracterizado por la implantación de la misma en los diferentes ámbitos, desde el hogar (domótica, accesos… «Alexa, encime la luz») al ámbito educativo, los centros de salud, el mundo laboral… el comercio. Las residencias, como la nuestra, y los centros de atención social y de bienestar para las personas mayores no han sido ajenos a esta realidad. Y si tuviéramos que citar a un sector en concreto que ha salido súper fortalecido de la pandemia y su crisis derivada a nivel mundial, que aún nos sacude con fuerza, el tecnológico es con pocas dudas al respecto el más favorecido. Es más, hay expertos que ya cifran en una década los años adelantados en el uso y popularización o normalización en la implantación en los procesos tecnológicos -y lo que ello supone en despliegue de canales- y que, sin la pandemia, sin los confinamientos, no se hubieran acelerado de ese modo tan vertiginoso, especialmente reseñable entre las personas mayores: Teleeducación, Teletrabajo, Telesanidad…

Dependiendo de nuestra resistencia a los cambios, al aprendizaje, nos puede gustar más o menos pero en este año y medio ya se ve como algo normalizado el que un profesor de clases a su «aula» por Google meet, un médico pueda atenderle por videoconferencia o a través de una app específica o un trabajador de oficina resuelva desde su casa du día a día tirando de ordenador, móvil, tablet… o todo al mismo tiempo.

Paradójicamente, se han dado casos en los que hemos aprendido -por necesidad- antes a manejar la Tablet o el guasap, para hacer una videollamada que a saber programar una grabación en un vídeo que lleva en casa desde hace dos décadas.

En este contexto, y en nuestro campo de actuación, el de la atención a las personas mayores -atención como servicio profesional, pero también como necesidad humana de comunicación básica-, es importante señalar que se están desarrollado numerosos proyectos a nivel público y privado para hacer llegar la tecnología a todas las personas mayores, haciendo hincapié en aquellas que influyen directamente en su bienestar y salud. Romper las barreras tecnológicas es importante para ellos y para los cuidadores, profesionales o familiares (la importancia del cuidador y de cuidar al cuidador ¿verdad?). Y es que las nuevas tecnologías nos ayudan a la promoción y prevención de la salud física y mental de las personas mayores.

Son importantes para:

-Promocionar del envejecimiento activo.

-Fomentar la autonomía.

-Fomentar la comunicación con su familia y la integración en el entorno social (romper con el aislamiento).

-Proporcionar una mejor y más rápida atención a las personas mayores.

Tras constatar fielmente que ante una determinada circunstancia, por ejemplo, el aislamiento por confinamiento, la gente, de cualquier edad, está dispuesta a aprender y usar… sin importar la supuesta complejidad las nuevas herramientas TEC, la clave ahora es ver cómo seguir rompiendo barreras y seguir integrando esas nuevas tecnologías y sus herramientas ÚTILES EN EL DÍA A DÍA, SIN IMPLEMENTACIONES ABSURDAS O QUE NOS DESPITEN DE LOS OBJETIVOS PRINCIPALES, sean dispositivos, sean aplicaciones técnicas o de comunicación. Y como ir llevándolo a cabo en las casas, en el sector sociosanitario y las residencias para personas mayores sin discriminaciones.  Destacamos estos campos:

Tecnología de Ayuda a la Vida independiente:

La teleasistencia por ejemplo permite a la persona tener una herramienta con diversos servicios: desde la atención directa en caso de sufrir una incidencia clínica a disponer de una guía en caso de desorientación. Todo ello únicamente pulsando un botón que puede colocarse en forma de colgante, pulsera o, incluso, a través de un dispositivo de telefonía móvil. En definitiva, permite que las personas mayores puedan vivir con más autonomía tanto en las residencias como en el domicilio.

La domótica, cuyo objetivo es la aplicación de la tecnología de la automatización al control de espacio de vida, en nuestro caso la residencia. Permite mejorar la calidad de vida, aumentando la seguridad, la comodidad y el confort, tanto en domicilios como en centros sociosanitarios. Hay muchos sensores y dispositivos que dan soporte a las actividades básicas de la vida diaria y que ayudan al control del entorno y a la detección de incidentes como caídas y fuegos, entre otros.

-La telemedicina es ya un elemento de respuesta muy rápida, para una primera respuesta y una seguridad en la atención médica 24 horas.

La tecnología asistencial para mejorar las capacidades funcionales y que contemplan cubrir necesidades tanto en el área cognitiva (trastorno del lenguaje, demencias, etc.), como funcional (limitación de la movilidad, déficits sensoriales, etc.). Pero también de apoyo en el día a día: para compras, para asesoramiento, para ayudar en cualquier ámbito…

En lo que refiere a los centros residenciales y sociosanitarios, la implantación de nuevas tecnologías ha aumentado la calidad asistencial de forma significativa, con dispositivos como sensores de movimiento o de presión que alertan de caídas o desplazamientos no deseados, o que permiten solicitar asistencia profesional de forma inmediata. Ya es común ver y tener, como es nuestro caso, control de errantes, detectores de puertas abiertas, sistema de aviso residente-enfermera, alfombras con sensor, entre otros.

También encontramos otros sistemas que nos ayudan a favorecer la promoción y prevención de la salud, como los sistemas de prevención de fractura de caderas y las pulseras de actividad, que pueden alertar de una alteración en las constantes vitales.

Son variadas además las Tecnologías para facilitar la comunicación, como teléfonos móviles, tables, programas informáticos que permiten videoconferencias, y un sinfín de aplicaciones. Durante este último año, estos dispositivos han sido de gran importancia durante el confinamiento, ya que nos han permitido a las residencias para personas mayores mantener el vínculo entre los residentes y sus seres queridos con programas concretos. ¿Os acordáis cuando pusimos en marcha Palabras Mayores o Abrazos digitales en Navidad? Y es que parece que ha pasado hace mucho, pero ha sido en los últimos 18 meses. Estas tecnologías han tenido un impacto positivo notable en la salud mental de las personas mayores que residen con nosotros, permitiendo la interacción social e intergeneracional: chatear con sus nietos, de tu a tu. Y en algún caso hasta verlos nacer.

Nos ha permitido no solo comunicarnos con otras personas sin importar la distancia, sino que nos ha permitido poder realizar un gran número de actividades en aquellos momentos donde no se podía acceder a los centros. En nuestro caso, por ejemplo, hemos escuchado la música que nos enviaba el Conservatorio Escuela de Aller; o desarrollado con el Colegio de Felechosa el programa medioambiental “El mar empieza aquí”, por citar solo algunos.

Residencia de Felechosa, a la vanguardia

En nuestro centro de Mayores Montepío contamos con diversos elementos tecnológicos y programas TEC aplicada que nos ayudan en el día a día. Aunque no es nuestro objetivo entrar en profundizar y aburrir al lector, citamos solo algunos de los más llamativos, aunque si es importante resaltar en el día a día nuestros equipos multi, en sus diferentes campos, estamos pendientes de las novedades y necesidades que surgen para probarlos e implementarlos si nos aportan valor añadido a ese objetivo principal de lograr calidad en la atención y el bienestar de las personas mayores: Por ejemplo, en el tema Covid está claro que surgirán muchas cosas en materia de prevención y seguridad.

Pero os citamos, yendo a un orden general que habla de esa vocación abierta a la vanguardia, algunos de los ya implementados:

La Sala Snoezlen: sala multisensorial que es un espacio interactivo con diferentes dispositivos (luminosos, auditivos, táctiles…) diseñados para estimular los sentidos, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, que tienen afectadas las capacidades motoras y neurológicas. Y ojo, no solo para personas mayores. Tenéis más info en este espacio de nuestra web: https://residenciaspafelechosa.com/sala-snoezelen/

El Telecentro: básico en el objetivo de ayudar a las personas mayores a que se integren en el mundo de Internet y a que conozcan el funcionamiento de un ordenador y otros dispositivos  y todas las ventajas que con ellos se tienen.

Videollamadas para comunicaciones familiares o para el desarrollo de los programas intergeneracionales (comunicación con colegios o con asociaciones, por ejemplo).

Comida texturizada: una alternativa terapéutica y culinaria para personas mayores y con dificultad digestiva. Es un sistema, robótica en cocina, que emulsiona los alimentos, dándoles una textura parecida al original. En suma supone un gran avance para aquellos residentes con problemas de deglución, que dejan de comer o no comen del todo bien, con lo que supone en generar carencias nutriciones que terminan derivando en un problema de salud (ya lo dijo el sabio somos lo que comemos).

En habitaciones y pasillos, variados sistemas, desde la “cama geriátrica Alzheimer” para necesidades especiales, pasando por las puertas de apertura electrónica KABA, a las tomas de oxígeno y, a destacar, el sistema de llamada y registro de actuaciones en todas las habitaciones ALCAD.

Colaboraciones a destacar: Residencia de Felechosa con el proyecto i4life, para testear los siguientes dispositivos inventados/diseñados por esta firma tecnológica asturiana con sede en Gijón:

Ploxiosmetro i4case es un dispositivo no invasivo destinado a la comprobación del nivel de saturación de oxígeno en sangre (SpO2) y la frecuencia cardíaca, desarrollado por I4life y que hemos estado probando y comparando con otros pulsioxímetros para su evaluación.  Conectado a la app muestra los datos. Registra las mediciones.

Bastón inteligente, denominado #Pauto, que desbloquea los episodios de congelación de la marcha o freezing mediante vibración en la empuñadura y emisión de pistas láser (en forma de línea y punto); además, registra tu actividad diaria e incorpora botón de emergencia para que, en caso de necesidad, caída o salir de la zona de seguridad te conecte con el cuidador mediante un SMS. A través de este SMS, tu cuidador o familiar podrá abrir un mapa con tu localización en tiempo real. Y con la app i4park® adicional, que es una aplicación gratuita, registra a diario los síntomas entre periodos de consulta y los comparte con el neurólogo.

Para finalizar, nos gustaría arrojar una mirada hacia el futuro inmediato, con la mente abierta, repasando los proyectos tecnológicos europeos más prometedores en materia de envejecimiento, que pasan por asuntos como la monitorización de la demencia, la detección de caídas, los andadores inteligentes…muchos de ellos tienen soporte de ayuda de la Unión Europea, dentro del programa Horizonte:

Dem@care busca mitigar los impactos de la demencia alargando el tiempo que los afectados pueden vivir de manera independiente y/o ayudado por cuidadores que cuentan con 24h de suporte y  soluciones personalizadas y en remoto a través de un ecosistema de wearables y sensores in situ que registran parámetros variados, como el sueño, la movilidad, el comportamiento y el estilo de vida.

Farseeing  sobre caídas, un repositorio de datos sobre la actividad diaria y factores fisiológicos dirigidos a la detección de estos incidentes, que además pueden completarse con otras soluciones de evaluación y rehabilitación de las funciones motoras.

Mario, contra la soledad, el aislamiento y la demencia. Kompaï Robot es un asistente personal como el que usted pudo imaginarse cuando vio por primera vez la Guerra de Las Galaxias. Detecta caídas, monitoriza la salud, ofrece distintas opciones de entretenimiento, sirve de soporte para videollamadas e incluso ayuda a levantarse a los usuarios que tienen dificultades para hacerlo.

Fate también sobre detección de caídas, se llama Angel4. Estos dispositivos, generan alertas sobre el accidente y también sobre la eventual recuperación del individuo, que puede pedir ayuda pulsando un botón de su teléfono.

Silver el andador del futuro, se personaliza y aprende de su usuario. Reconoce el terreno y notifica la presencia de obstáculos e incorpora un sistema de navegación autónoma que le permite acercarse al usuario en caso de necesidad.

Inca es un sistema de gestión de servicios sociosanitarios prestados fuera del hospital, especialmente para la gestión de enfermedades crónicas. Integra los cuidados procedentes de los servicios sociales y de salud para eliminar hospitalizaciones innecesarias y barreras tecnológicas.

inCasa monitoriza el estado de salud y factores ambientales que puedan influir con sensores, alertas en servicios de comunicación. Incluye sugerencias de actividad diaria, terapias y coordinación entre servicios sociales y sanitarios.

Long Lasting Memories un asesor tec personalizado para ejercicios físicos y cognitivos en un entorno de servicios asistidos. Muy útil en campos como el de la discapacidad de usuarios con problemas cognitivos o demencia leve durante sus actividades diarias.

GrowMeUp es un robot capaz de aprender las necesidades y hábitos de sus usuarios e incrementar sus habilidades en consonancia con el declive de las de la persona mayor. Aprendizaje automático y computación en la nube permiten a este sistema proporcionar apoyo y fomentar la actividad e independencia de los usuarios.

Sociable es un servicio online que incluye actividades de entrenamiento cognitivo y activación social que ayudan a los mayores a permanecer mentalmente en forma. Puedes monitorizar el progreso de los pacientes y diseñar programas de entrenamiento adaptados a sus necesidades.

El pastillero inteligente Berdac, que mediante señales acústicas y visuales avisa al paciente de que ha llegado la hora de tomarse la medicina. Solo tiene que pulsar un botón para recibir la dosis exacta. Si así lo desean, el enfermo, sus familiares e incluso el médico que lleva su caso pueden consultar un plan detallado con toda la medicación, datos actualizados y (si los hubiera) un seguimiento de cualquier olvido o retraso en la ingesta de fármacos.

Podríamos citar muchas más: Aph-Alarm, por ejemplo, ayuda a que las personas con dificultades pueden comunicarse tras haber sufrido un accidente cardiovascular. ReMember-Me detecta de forma precoz el deterioro cognitivo. mHealthlNX ayuda a paliar el estrés y JAME los síntomas incapacitantes que acompañan a algunas enfermedades, como los temblores. Y finalmente, hay iniciativas tan ambiciosas como Guardian, que desarrolla autómatas capaces de asistir tanto a los ancianos como a sus cuidadores. Y no es ciencia ficción: Misty o Zora ya atienden en España y en castellano cada día a personas mayores; e incluso dan clases deportivas.