La memoria viaja sobre raíles en la Residencia de Felechosa: Residentes y alumn@s y profes del Colegio de Felechosa recorrieron juntos la historia ferroviaria y minera de la comarca del Caudal dentro del programa intergeneracional #Vivencias, que puso colofón al curso con esta jornada en la que las y los peques conocieron testimonios directos que trabajaron como ferroviarios mineros hace 80 años en la Cuenca minera; con láminas y contenidos recuperados por el equipo de investigación de la Asociación Cultural y Minera Santa Bárbara, que colaboraron y participaron en esta gran jornada.
La historia industrial y minera de las Cuencas volvió a ponerse en movimiento este miércoles en la #ResidenciaFelechosa🟢, donde residentes y alumnado del Colegio Público de Felechosa compartieron una nueva jornada del programa intergeneracional #Vivencias. Una mañana dedicada al patrimonio ferroviario, la memoria del trabajo y el teatro en asturiano, que volvió a tender puentes entre generaciones.
La actividad comenzó con la presentación de la exposición «Los ferrocarriles de la Comarca del Caudal», un amplio trabajo documental cedido para esta jornada por la Asociación Cultural y Minera Santa Bárbara, entidad con más de 25 años de trayectoria en la investigación, recuperación y divulgación del patrimonio industrial asturiano, y con una estrecha relación de colaboración con el Montepío.
La secretaria técnica de la Fundación Obra Social Montepío, Elisa Alonso, fue la encargada de abrir el encuentro y dar la bienvenida a residentes, escolares, profesorado y representantes de la asociación. Entre ellos se encontraba su presidente, Felipe Burón, acompañado por responsables del área de patrimonio industrial del colectivo, quienes explicaron el valor histórico y documental de las piezas expuestas.

Un mapa de raíles, minas y vidas
Las láminas permiten comprender la extraordinaria densidad ferroviaria que llegó a tener la comarca del Caudal. Sobre mapas, fotografías históricas y planos técnicos aparecen las líneas que conectaban minas, pozos, lavaderos, fábricas, estaciones y cargaderos de carbón.
La exposición parte de un gran plano general de los ferrocarriles de la comarca del Caudal, sobre el que se superponen las distintas redes construidas por empresas mineras, siderúrgicas y compañías ferroviarias. Un entramado de vías estrechas, ramales industriales, planos inclinados y líneas de transporte público que vertebró durante décadas los concejos de Mieres, Aller, Lena, Riosa y Morcín.
Entre los contenidos se encuentra el Ferrocarril de Hulleras de Riosa, que comunicaba las explotaciones de La Foz de Morcín y Riosa con La Pereda y los cargaderos de Ablaña. Las fotografías muestran locomotoras como la «Riosa» y la «César», trenes maniobrando en los cargaderos y máquinas de vapor atravesando desfiladeros y pasos de montaña.
Otros paneles recorren los ferrocarriles de Fábrica de Mieres, con sus líneas de Polio, Baltasara, Mariana, Nicolasa y Valmurián; los trazados de Minas de Figaredo y Ortiz Sobrinos; el ferrocarril de Hulleras del Turón; las instalaciones de la Sociedad Hullera Española en el valle de Aller; y los ferrocarriles mineros de Lena, vinculados a explotaciones como Cobertoria, Mieres y Pajares.
También se muestra la red de la Sociedad Industrial Asturiana, que conectó las explotaciones del valle de Aller con Moreda y Santullano, así como el ferrocarril de Minas del Peñón, cuyas locomotoras y vagones llegaron a circular por las propias calles de Mieres.
Las láminas dedicadas a los ferrocarriles de la villa de Mieres permiten observar cómo las vías convivieron durante años con calles, comercios, estaciones y pasos a nivel. El recorrido se completa con la historia del Ferrocarril Vasco Asturiano y del Ferrocarril del Norte, grandes líneas que conectaron la comarca con Oviedo, el bajo Nalón, la Meseta y el resto de la red ferroviaria española.
Las imágenes muestran locomotoras de vapor, pequeños tractores industriales, convoyes de carbón, trenes de viajeros, estaciones, lavaderos y grupos de trabajadores. Pero, por encima de las máquinas, reflejan una forma de vida: la de miles de familias cuya jornada, economía y paisaje estuvieron ligados durante generaciones al carbón y al ferrocarril.

Dos maquinistas entre los residentes
La exposición adquirió una dimensión especialmente emotiva porque entre las personas residentes se encuentran dos antiguos maquinistas mineros.
Ángel Fernández, “Xamonda” (93 años), trabajó en la vía estrecha del valle de Turón, mientras que José Luis Augusto (92 años) desarrolló su actividad en el ferrocarril que comunicaba las explotaciones de Hulleras de Riosa, desde La Foz de Morcín, con los cargaderos centrales de carbón de Ablaña, en Mieres, siguiendo parte del trazado que hoy ocupa la senda de La Pereda-Peñamiel.
Sus recuerdos y testimonios permitieron que los escolares comprendieran que las fotografías y los mapas no hablan solamente de infraestructuras desaparecidas. Hablan también de personas presentes en la sala, de vidas profesionales marcadas por el vapor, el carbón, los cambios de vía y el sonido de las locomotoras.
La expo de Santa Bárbara: un recorrido por la memoria del vapor minero en la Cuenca del Caudal
La exposición convirtió así cada lámina en una estación de un viaje compartido entre pasado y futuro, en el que las nuevas generaciones pudieron escuchar directamente a quienes conocieron aquel mundo desde dentro.
Las láminas de la exposición reconstruyen la extensa red de ferrocarriles mineros e industriales de la comarca del Caudal, mostrando cómo las vías comunicaban minas, pozos, lavaderos, fábricas, estaciones y cargaderos de carbón.
A través de mapas, planos y fotografías históricas se recorren los ferrocarriles de Hulleras de Riosa, Fábrica de Mieres, Minas de Figaredo y Ortiz Sobrinos, Hulleras del Turón, Sociedad Hullera Española, Sociedad Industrial Asturiana, Minas del Peñón y los ferrocarriles mineros de Lena, además de las líneas del Vasco Asturiano y del Ferrocarril del Norte.
Las imágenes permiten ver locomotoras de vapor, pequeños tractores, trenes de carbón y de viajeros, estaciones, lavaderos, cargaderos, puentes, planos inclinados y grupos de trabajadores. En conjunto, las láminas reflejan cómo el ferrocarril transformó el paisaje, la economía y la vida cotidiana de las cuencas mineras asturianas.
Vídeo resumen de la actividad:

«Coses rares», teatro para cerrar el curso
La jornada continuó con la representación de «Coses rares», la versión asturiana de Stranger Things preparada por el alumnado del Colegio de Felechosa. La obra ha sido la ganadora este año del XII Certamen de Teatro Escolar en Asturiano, impulsado por la Consejería de Educación del Principado de Asturias con motivo de la Selmana de les Lletres Asturianes.
La representación ante las personas residentes se ha convertido ya en una tradición dentro del programa #Vivencias y simboliza, en buena medida, el final del curso escolar. Durante todo el año, alumnado y residentes han participado mensualmente en actividades destinadas a favorecer la convivencia, el intercambio de conocimientos y la transmisión de experiencias.
Para los niños y niñas, esta cita supone también una parada antes de comenzar sus merecidas vacaciones de verano. Para las personas mayores, representa una nueva oportunidad de disfrutar de su creatividad, espontaneidad y cercanía.
La Residencia de Felechosa recibió hace unos años el Premio Nacional Supercuidadores por su apuesta por la convivencia intergeneracional dentro de su programación sociocultural. Una línea de trabajo que continúa creciendo a través de encuentros como este, en los que el patrimonio, la cultura y la memoria compartida se convierten en herramientas para unir edades y experiencias.
Porque hubo un tiempo en que aquellos trenes transportaban carbón. Hoy, su recuerdo sigue llevando historias de una generación a otra.
















