«Monty 🐕‍🦺 llegó a nuestra Residencia en un momento muy especial, en plena #TerceraOla de la pandemia, después de un año duro; y en pocas semanas nos cambio la vida».

Introducción

Canoterapia: Cada vez son más los que afirman que la canoterapia o terapia con perros es la solución perfecta frente a ciertas enfermedades o situaciones para personas de cualquier edad. La canoterapia es una forma de terapia con perros donde se busca trabajar la rehabilitación de personas (niños, jóvenes, adultos o ancianos) con algún tipo de discapacidad física, mental o problemas emocionales. Para ello, se emplean perros entrenados según lo que se quiera trabajar con el fin de que estimulen la motivación y participación del paciente en diferentes actividades que le ayudarán en su mejora. Lo importante es que el can de terapia esté adiestrado, no solo para cumplir su labor de ayuda, sino para aguantar situaciones incómodas para él como algunos ruidos o que le toquen zonas de su cuerpo sensibles, como orejas, cola u hocico. ¡El comportamiento de estos perretes para canoterapia debe ser ejemplar!

La canoterapia surge a partir de los años 70 del pasado siglo, cuando una enfermera llamada Elaine Smith comprobó cómo sus pacientes reaccionaban maravillosamente a la visita del Golden Retriever que siempre acompañaba al capellán. Fue ahí cuando se dio cuenta de lo bueno que podría ser trabajar con perros en la recuperación física, mental o emocional de las personas. Por ese motivo empezó a estudiar psicología canina y fundó el primer programa para entrenar a perros destinados a la terapia.

Beneficios de la canoterapia

Según el problema para el que se trabaje con perros de terapia se puede hablar de unos beneficios más concretos u otros, pero a grandes rasgos, los beneficios de la canoterapia son:

  • Estimulación del sistema inmunológico y el hormonal.
  • Aumentar la relación y contacto con un perro favorece el facilitar posteriormente la relación con otras personas. Esto es ideal para gente tímida o personas con autismo.
  • Se reduce el estrés y los síntomas depresivos.
  • Al trabajar con un animal, este hace de “intermediario” entre terapeuta y paciente, rompiendo esa barrera entre ambos y favoreciendo el trabajo.
  • Fomenta el desplazamiento y el movimiento, ayudando en posturas, desarrollo muscular, etc.
  • Favorece la atención sobre algo en concreto. Por ejemplo, en Perros y Letras trabajan para aumentar la motivación de los niños hacia la lectura al introducir perros que han sido entrenados para escuchar a los peques mientras estos leen.

Programa Monty-Residencia de Felechosa/Montepío

Monty es un pastor alemán, 5 meses. Y puro amor

Los objetivos generales de las IAP, para favorecer la mejora de la calidad de vida son:

Mejora de la salud física: Se trabajan los hábitos saludables para mantener el correcto funcionamiento del cuerpo. Potenciamos sobre todo la deambulación guiada, a fin de mantener el hábito de caminar y la autonomía en los desplazamientos, además de mantener la percepción espacial. Otras acciones van dirigidas a una buena alimentación, un buen descanso, hacer ejercicio, cuidar la higiene personal…, etc. Son hábitos que podemos potenciar desde las IAP reforzando así el trabajo de otros profesionales involucrados en este objetivo.

Con este fin, se trabaja el mantenimiento funcional, promueve el autocuidado, la estimulación para la realizar diversas actividades y tareas y por tanto la autonomía personal en las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), según las capacidades del usuario, las cuales siempre deben ser tenidas en cuenta.

Las tareas a realizar por los equipos multidisciplinares encargados de este serán:

  • Deambulaciones guiadas: El profesional irá acompañando al usuario, quien deberá llevar a Se debe prestar atención a que el perro no tire de la correa y, se adapte al paso del usuario. Si éste llevase andador, la correa no debe ir sujeta al andador, si no que debe ir ENTRE LA MANO Y EL APOYO DEL ANDADOR. De este modo además de trabajar la deambulación, trabajamos la prensión y la autonomía. Se debe potenciar la toma de decisiones del usuario, invitándole a que decida el itinerario (dentro de unos recorridos más o menos establecidos), sobre cuando parar y sentar a Monty, darle órdenes y, potenciar que explique donde se encuentra, por donde hemos pasado, que cosas y gente ha visto y saludado, que presente a Monty a los usuarios con los que se cruza…, etc. Debe ser por tanto una deambulación activa.
  • Alimentación: Se trabaja sobre los buenos hábitos alimenticios, mediante talleres sobre alimentación saludable tanto para Monty como para nosotros. Se pueden establecer comparativas sobre lo que Monty puede o no comer al igual que nosotros, buscar qué alimentos son mejores para él y para nosotros, qué alimentos no debemos comer ni monty ni nosotros…
  • Hábitos higiénicos: Se trabajará e implicará a Monty en la importancia de mantener un buen aseo diario, a través de sesiones de cepillado del pelo y aseo de Monty. En todo momento se debe potenciar la autonomía del usuario, para que sea él el que realice dichas funciones con Monty, bajo la supervisión del
  • ABVD: Se prepararán talleres que incluyan diferentes actividades básicas de la vida diaria y, que se quiera trabajar con los usuarios y Monty, primando siempre como hemos indicado la autonomía en la realización de las mimas, de acuerdo a las capacidades de cada usuario.

Mejora del estado de ánimo: El trabajo de las emociones, las relaciones, la autoestima son objetivos que ayudan a identificar el estado de ánimo del individuo, aceptar lo que siente y adaptarse mejor a la situación. Además, se trabaja la empatía, la imaginación y la creación aumentando así su motivación y previniendo la depresión y la ansiedad.

En estos casos, las tareas a realizar por Monty, van enfocadas a mejorar la autoestima del usuario, partiendo del estado de ánimo del mismo.

  • Deambulaciones guiadas. En las mismas condiciones que se realizaban anteriormente, teniendo en cuenta que, si el usuario va en silla de ruedas, deberá ser éste quien lo lleve de la correa en caso de poder, si no, se buscará sujeción a la silla, cerca del usuario para que Monty pueda caminar junto al residente. Trataremos que el perro sea un canalizador de su estado de ánimo y, que a través de los paseos con él y, la empatía que puedan generarle, pueda abrirse y expresar sus sentimientos, trabajando por tanto los aspectos psicoemocionales, que le
  • Relajación: Son sesiones en las que el perro trabaja con usuarios que suelen mostrar estados de ánimo alterados, tales como ansiedad, nerviosismo, hiperactividad… etc. Monty, debe permanecer con el usuario quien, a través de las caricias, la presión de Monty sobre él, el lamido, el cepillado… etc, irá reduciendo de forma paulatina dichos estados. Puede ayudar una música e iluminación
  • Emociones. Se pueden trabajar de muchas formas, ya que como hemos dicho antes, con estados emocionales alterados, se recomiendan sesiones de relajación con Monty y, en aquellos casos de estados depresivos y baja autoestima, lo que se busca es activar al usuario a través de Monty, buscando aquellas actividades del gusto del usuario y en las que Monty pueda ser partícipe, tales como juegos con Monty.

Mejora de la independencia: Según la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, “la dependencia es el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de las edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en su caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal”. Es un concepto que afecta directamente a la calidad de vida de las personas. Los objetivos que se trabajan son: el reconocimiento de objetos de la vida cotidiana, realización de diversas tareas, promoción de rutinas y potenciar conductas encaminadas a adaptarse mejor a su entorno y su situación personal, rehabilitación etc.

Monty, puede trabajar además de todos los aspectos anteriormente mencionados, todo aquello, incluido en las terapias de rehabilitación que puedan ser adaptados para realizase con él. Para ello, se diseñaría un plan específico para cada usuario entre el profesional y el instructor de Monty.

Mejora de las relaciones sociales: En sesiones grupales podemos potenciar las relaciones ya existentes entre los miembros del grupo y crear nuevas. De esta forma, se mejora la autoestima y aumenta la motivación para relacionarse con los demás y su entorno. Además, se trabaja el respeto de turnos, la comunicación, la asertividad, la atención, la escucha… etc, para facilitar un ambiente positivo y de respeto.

  • Las diferentes terapias e intervenciones que se van a llevar cabo con los usuarios, tanto de forma individual como grupal, tienen por objetivo mejorar a su vez las relaciones sociales de los residentes, ya que la mera presencia de un perro da lugar a una mayor interacción social por parte del usuario y del resto de residentes con los que trabaja, además de la motivación por trabajar con él. Se potenciará el respeto de turnos a la hora de trabajar con Monty, así como todas actividades destinadas a la mejora de la calidad de Vida de Monty y los
    • Ejemplo:
    • Taller de costura: Petos para Monty y material de uso durante las terapias de motricidad
    • Taller de cocina: Galletas saludables para perros, de acuerdo a recetas existentes que pueden ser realizadas por los usuarios.
  • Talleres de adiestramiento base con grupos de discapacidad: se trata de trabajar aspectos básicos de la educación de Monty, los cuales serán realizados por los residentes de discapacidad y, que irán enfocados tanto a su propia aprendizaje y autoestima, como al de

Mejora de la relación con el entorno: Se ofrecen nuevas conductas para adaptarse a determinados cambios en su entorno que le causen problemas de tipo emocional, social, físico o cognitivo.

La presencia de Monty en la residencia implicará una modificación del entorno para los residentes, así como una adaptación mutua. Gracias a esta modificación del entorno, podremos trabajar todas las nuevas conductas que aparezcan, así como potenciar la reconexión con el entorno de aquellos grupos más desconectados, tratando de usar la presencia de Monty como detonante de emociones.

Para el resto de usuarios, debe suponer una motivación de querer hacer nuevas actividades y, abandonar la zona de confort, combinado las terapias actuales con nuevas formas de realizarlas.

Se buscará la plena integración de Monty en la residencia, pasando de ser una novedad a un miembro en activo más del equipo de trabajo, además de la mascota de los residentes, para lo que se debe hacer partícipes y protagonistas tanto a Monty como a todos y cada uno de los usuarios.

Debe basarse en una atención centrada en la persona, basándonos en los siguientes principios:

Principio de autonomía: basado en el derecho a mantener en el control de su propia vida.

Principio de individualidad: todas las personas son iguales en cuanto a sus derechos, pero cada una es única y diferente del resto.

Principio de independencia: aunque se requiera apoyo y atención, todas las personas poseen capacidades que deben ser identificadas, reconocida y estimuladas.

Principio de integralidad: se observa a la persona como un ser multidimensional en el que interactúan aspectos biológicos, psicológicos y sociales.

Por tanto, consiste en el desarrollo de diversas medidas en el entorno físico, social y organizativo, con el fin de promover la calidad de vida de las personas. Es una forma de atender la relación profesional-usuario en la que la persona es protagonista activa, donde el entorno y la organización se convierten en apoyos para desarrollar los proyectos de vida y asegurar el bienestar de las personas.

Monty será por tanto un miembro más de equipo, que prestará su apoyo a los usuarios a fin de poder desarrollar sus nuevos proyectos de vida y, garantizar su bienestar, teniendo en cuenta que, para ello, será necesario la colaboración de todo el equipo, así como garantizar en todo momento el bienestar animal de Monty.

La creación de rutinas son parte de nuestro trabajo, por lo que, crear unos hábitos diarios para los usuarios del centro y para el perro de servicio, de manera que puedan asociar la presencia del perro en el centro y, las diferentes intervenciones a realizar entre ellos es la clave para garantizar el éxito del proyecto y programa de intervención.

La primera etapa será la socialización del cachorro con el centro, sus características, usuarios, profesionales y rutinas. Durante este proceso, iremos exponiendo al cachorro a los diferentes perfiles de usuarios con los que tendrá que trabajar, así como a las rutinas que tendrá y los espacios por los que debe moverse. De esta forma garantizamos la ausencia de miedos y la normalización por ambas partes.

La segunda fase va enfocada al adiestramiento base e inicios del específico, es decir, a la obediencia básica, que, aunque ya se trabaja en la primera fase, se refuerza en esta con el uso más prologado de correas, caminatas con los usuarios al paso del mismo, ejercicios específicos, respuesta firme a la llamada, permanencias en suelo, mesas, sillas, camas… etc.

En la tercera fase se refuerzan todos aquellos hábitos propios de un perro de servicio y más específicos, que en coordinación con el equipo multidisciplinar del centro se consideren de importancia y utilidad para los usuarios.

Estas fases, al contar con un perro interno, se verán en muchas ocasiones superpuestas, ya que contamos con la ventaja de poder combinarlas gracias a la presencia y participación de los usuarios, profesionales y profesional instructor.

La participación activa de los usuarios, durante la formación del cachorro, nos permitirá trabajar con ellos sus propias rutinas y ABVD además de las más específicas en función del grado de deterioro del usuario.

Para aquellos residentes con mayor grado de deterioro y/o encamados, la presencia del cachorro y su capacidad de estimulación sensorial, resultará beneficiosa para reconectar con el entorno, así como favorecerá la adaptación del perro a trabajar con este perfil de usuario que en muchas ocasiones se descarta por la presencia de sondas.

A modo resumen podríamos trabajar estos aspectos entre otros:

  • Expresión de emociones
  • Memoria a corto y largo plazo
  • Interés
  • Motivación
  • Orientación espacial, temporal y personal
  • Reducción de la agitación
  • Reducción de las conductas estereotipadas
  • Coordinación de la marcha. Equilibrio estático y dinámico
  • Integración en la comunidad
  • Aprovechamiento de los recursos
  • Ocio y Tiempo libre
  • Atención mantenida
  • Memoria a CP y LP
  • Relaciones sociales
  • Control de impulsos
  • Reducir las conductas no colaboradoras
  • Generalizar a otros contextos
  • Conexión con el entorno
  • Estados de Vigilia-Alerta
  • Motricidad fina y gruesa
  • ABVD
  • Manualidades