Hemos elaborado esta información de interés para nuestra comunidad Residencial y Grupo Montepío compilando informaciones  sobre las estrategias de vacunación de los distintos Gobiernos competenciales, vacunas y variantes del Covid publicadas entre el 5 y el 10 de febrero en diversos medios nacionales e internacionales como Diario Médico, Redacción Médica, RTVE, El País, BBC, Reuters, 20 minutos y La nueva España.

La Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud ha decidido la conveniencia de no inocular a mayores de 55 años con la nueva vacuna validada por la Unión Europea contra el Covid-19 denominada AstraZeneca. La decisión se debe a que los estudios presentados para su aprobación no recogen datos suficientes de la eficacia en personas de ese tramo de edad. Los especialistas en el cuidado de mayores recomiendan prudencia  y aguardar a tener más evidencia científica al respecto.

Ante estas informaciones, profesionales del sector médico ya han señalado en publicaciones de referencia, como Diario Médico, que “de momento, y  a la espera de tener más evidencia científica con los estudios que aún siguen en  marcha sobre esta vacuna, lo indicado es continuar utilizando en este grupo de población las vacunas de Pfizer y Moderna”, manifestó José Gutiérrez, responsable del grupo de vacunas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. “Después de analizar  los ensayos clínicos que se han publicado hasta el momento, existen ciertas dudas sobre la eficacia de la vacuna en este grupo de población”, admite, llamando a “ser prudentes” en su administración.

La vacuna administrada en nuestra Residencia, un 94% de eficacia

Recordamos que a la población de la Residencia de Mayores de Felechosa, residentes y trabajadores de los distintos departamentos, se le administró la Pfizer BioNTech en las dos rondas de dosis previstas (30 de diciembre-Trabajadores y 3 de enero-residentes / 19 y 23 de enero-la segunda dosis para los dos grupos, unas 270 personas vacunadas).

Las primeras vacunas contra el SARS-CoV-2 que se están administrando en nuestro país son la citada de Pfizer BioNTech y la de Moderna, han mostrado en los ensayos clínicos una eficacia muy elevada, superior al 94%, con una pauta de dos dosis. Según los resultados de los ensayos, la máxima eficacia de la vacuna se consigue cuando la segunda dosis se administra a los 21 y 28 días de la primera, respectivamente.

Más sobre la evolución de la protección Pfizer

Los resultados del ensayo clínico en fase tres de la vacuna de Pfizer BioNTech indican una eficacia del 52% con la primera dosis, que aumenta al 95% tras la administración de la segunda. No obstante, estimaciones realizadas por el Departamento de Salud del Reino Unido (Public Health England) señalan que esta eficacia (la generada únicamente por la primera dosis) podría llegar al 89% si no se contabilizan los casos de covid-19 que se producen durante los primeros 14 días tras la administración. Hay que tener en cuenta que durante las dos primeras semanas de la vacunación, el sistema inmune aún no ha generado la respuesta necesaria para la protección de la enfermedad. En relación con la vacuna de Oxford-AstraZeneca, un análisis exploratorio del efecto en la inmunogenicidad y eficacia vacunal al aumentar el intervalo entre las dos dosis indica una eficacia del 76% con la primera dosis, que se mantiene durante los tres meses siguientes; la respuesta inmune generada por la segunda dosis es superior si esta se administra al cabo de tres meses en lugar de a las seis semanas. Estos argumentos son los que han justificado la decisión adoptada en el Reino Unido, diferente a la UE, de priorizar la vacunación con una dosis al mayor número posible de personas en el mínimo tiempo posible mientras el número de vacunas sea limitado, y retrasar la administración de la segunda dosis hasta 12 semanas.

Sobre la Astrazeneca, en Diario Médico se apunta a que el problema radica, en que “no se ha constatado si, en las personas mayores, la vacuna es eficaz y genera una respuesta inmune suficiente como para provocar una inmunidad humoral y celular que evite las consecuencias de la infección por este virus”.
El hecho de utilizar distintas vacunas en diferentes grupos de población no es algo raro, de todas formas. El caso más claro, comenta Gutiérrez, es el de la vacuna de la gripe. Incluso combinadas, pues diversos medios apuntan a conseguir una eficacia elevada mezclando dos dosis, la Sputnik V rusa y la AstraZeneca.

“En la actualidad hay varios tipos de vacuna de la gripe con diferentes formulaciones: para personas mayores de 65 años que viven en centros residenciales, para mayores que viven en su domicilio, para el resto de la población o para niños mayores de seis meses. Es lo que va a ocurrir con las vacunas contra el SARS-CoV-2”.

La UE aguarda los resultados de la vacunación en el Reino Unido

Isabel Jimeno, responsable del grupo de vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, señala que la situación sobre AstraZeneca, esa tercera vacuna que podría ayudar a elevar necesariamente el ritmo de vacunación, puede cambiar en breve, cuando haya datos de la vacunación en Reino Unido, país que comenzó antes a inocular a su población con esta vacuna y no hizo distinciones de edad. “En unos meses tendremos una respuesta; mientras tanto, utilicemos esta vacuna en menores de 65”. Recalca, eso sí, que esta prudencia se debe a la poca gente mayor de 65 años participante en el estudio, que hace que cualquier conclusión no sea estadísticamente significativa, no al hecho de que se hayan podido ver problemas de seguridad o eficacia en la misma.

Jimeno destaca que, hoy por hoy, no se puede hablar de una escasez de vacunas que haga plantearse utilizar la de AstraZeneca en población mayor, pues la campaña de vacunación contra el Covid-19 va a buen ritmo: ya hay más de medio millón de personas que han recibido una pauta completa de la vacuna.

Sobre las primeras estadísticas de uso de la vacuna Pfizer, la inoculada en la Residencia de Felechosa, se dispone ya de datos preliminares del impacto de la vacunación en Israel, donde se ha vacunado ya a más del 75% de la población mayor de 60 años con una dosis de Pfizer BioNTech. La incidencia de casos de infección (sintomáticos y asintomáticos) se ha reducido un 51% a partir de los 18 días de la administración de la primera dosis.

Su estimación mejorará con la segunda dosis 

«Nuestra estimación sugiere que la vacunación reduce la carga viral de 1,6 a 20 veces en individuos que son positivos para SARS-CoV-2. Esta estimación podría mejorar después de que más personas reciban la segunda dosis. En conjunto, nuestros hallazgos indican que la vacunación no solo es importante para la protección del individuo pero puede reducir la transmisión», concluyen los autores.

En la misma línea, el Departamento de Salud de la Generalitat presentó hace pocos días los primeros datos del programa de vacunación en las residencias geriátricas de Cataluña. A partir de los 10 días de la administración de la primera dosis de la vacuna de Pfizer, el riesgo de desarrollar covid-19 se ha reducido a menos de la mitad.

El miedo a las nuevas cepas

Pero la gran pregunta ahora es qué pasa con las mutaciones del virus, con las nuevas cepas, si desactivan totalmente el poder inmunizador de las vacunas. Agencias de prestigio internacional como Reuters señalan que “aún no está claro si el mundo necesita un nuevo conjunto de vacunas para combatir las diferentes variantes del nuevo coronavirus, pero científicos están trabajando en inyecciones nuevas, por lo que no hay motivo de alarma”, dijo el jefe del Grupo de Vacunas de Oxford.

Sudáfrica pausó la distribución programada de las vacunas de AstraZeneca después de que datos mostraron que entregaba una protección mínima contra las infecciones leves entre los jóvenes frente a la variante dominante en el país, lo que generó temores de una batalla mucho más prolongada contra el patógeno.

AstraZeneca y la Universidad de Oxford buscan producir la próxima generación de vacunas que proteja contra las variantes tan pronto como para el otoño boreal, antes del invierno del hemisferio norte, afirmó este mes el investigador jefe de la farmacéutica británica.

«Definitivamente hay nuevas preguntas sobre las variantes que vamos a abordar. Y una de ellas es: ¿necesitamos nuevas vacunas?», dijo Andrew Pollard, investigador jefe del ensayo de vacunas de Oxford, a la radio de la BBC: «Creo que aún no se ha decidido eso en este momento, pero todos los desarrolladores están preparando nuevas vacunas, así que si las necesitamos, las tendremos disponibles para poder proteger a las personas».

Diversos medios, sin embargo, ya han informado que la vacuna de Pfizer  neutraliza tres variantes del SARS-Cov-2 aparecidas en Reino Unido y Sudáfrica, aunque esta capacidad de neutralización «fue ligeramente inferior» frente a una de las surgidas en este último país, según un estudio de suero de 20 personas que ya habían recibido la inmunización. Las variantes de SARS-CoV-2 aparecidas en Reino Unido y Sudáfrica comparten la mutación N501Y, mientras que otra cepa sudafricana tiene la mutación E484K, todas en la proteína Spike (S) y que «podrían aumentar la afinidad» de esta por receptor ACE2 de las células humanas, a través del cual el virus entra en ellas.

Las vacunas se consideran el camino más rápido para salir de la crisis del COVID-19, que ha provocado la muerte de 2,33 millones de personas (63.000 en España, con 3 millones de infectados) y ha trastocado la vida de miles de millones.

Investigadores de la Universidad de Witwatersrand y la Universidad de Oxford dijeron en un análisis previo al de pares que la vacuna de AstraZeneca proporcionó una protección mínima contra la infección leve o moderada de la variante sudafricana entre los jóvenes. La protección contra la enfermedad moderada a grave, la hospitalización o la muerte no pudo evaluarse en el estudio de alrededor de 2.000 voluntarios que tenían una edad promedio de 31 años, ya que la población objetivo tenía un riesgo muy bajo, afirmaron los investigadores.

Sobre la vacuna española, lenta pero esperando ser…eficaz: Avanza a buen ritmo la vacuna española contra el COVID-19. Así lo ha afirmado a la SER la navarra Isabel Sola, viróloga y subdirectora del CSIC, Consejo Superior Investigaciones Científicas, e integrante del proyecto de la vacuna española contra el COVID-19

«El trabajo va avanzando poco a poco, en ciencia todo cuesta mucho, va por buen camino aunque tenemos que tener todavía un poco de paciencia antes de tener una vacuna que pueda distribuirse y que pueda aplicarse a las personas, pero las cosas van por buen camino, estamos optimistas».

Y sobre las posibles mutuaciones que pueda tener el virus señala que «es inevitable que los virus muten y vayan cambiando y por lo tanto una de las cuestiones que hay que tener en cuenta en las vacunas que ya están admimistrándose, es ir confirmando si mantienen la efectividad que tenían frente al virus original. Parece ser que sí que mantienen efectividad aunque en algunas de ellas en los experimentos que se hacen en el laboratorio parece que el virus consigue escaparse un poco, no lo suficiente como para pensar que la vacuna no es efectiva, no, al contrario, las vacunas mantienen efectividad pero hay que vigilar esta cuestión por si fuera necesario de alguna forma reformular, actualizar las vacunas para que sigan teniendo la máxima efectividad posible», añade.

Así son las tres variantes de Covid19 más peligrosas ahora

La denominada variante sudafricana, conocida por los científicos como 20I/501Y.V2 o B.1.351, es la dominante en Sudáfrica y está circulando en 41 países del mundo, incluido Estados Unidos. Otras variantes importantes incluyen la denominada variante del Reino Unido, o 20I/501Y.V1, y la variante brasileña conocida como P.1.

imágenes publicadas por El Semanal, del Grupo Correo.

Un análisis de infecciones por la variante sudafricana mostró que solo había un 22% menos de riesgo de desarrollar Covid leve a moderado si se recibía la inyección de AstraZeneca en lugar de un placebo.

Si las vacunas no funcionan con la eficacia esperada contra variantes nuevas y emergentes, el mundo podría enfrentarse a una batalla contra el virus mucho más larga y más cara de lo que se pensaba inicialmente. No obstante, los científicos aseguran la importancia de vacunar ahora masivamente, ganar inmunidad de rebaño más que buscar una eficacia absoluta: «mientras tengamos suficiente inmunidad para prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y muerte, estaremos bien en el futuro con la pandemia», dijo Pollard.

Noticia de RTVE sobre las variantes: Las variantes del coronavirus que más preocupan: ¿cuántas hay y dónde se encuentran?

Covid-19 nuevas cepas: la técnica pionera en España que las detecta en 1 hora ha sido impulsada en Asturias por el Laboratorio de Virología del HUCA.

Las nuevas cepas del coronavirus han puesto en alerta a todos los sistemas sanitarios del mundo, llegando a prohibir la circulación de vuelos con Brasil y Sudáfrica ante el miedo a la expansión de estas variantes. En España, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha sido pionero realizando una técnica que permite conocer en solo una hora si el positivo por Covid pertenece a alguna de las nuevas cepas del virus. Santiago Melónjefe de Laboratorio de Virología del HUCA, explicó a Redacción Médica en qué consiste: “Lo que realizamos es una discriminación alélica, lo que se conoce como una discriminación de variantes en este caso. Hacemos una PCR con dos sondas, una que reconoce la mutación de la variante 501 y otra que no reconoce la mutación, con eso ya indicamos si la muestra tiene esa mutación y a partir de ahí ya hacemos estudios de secuenciación para determinar el tipo de variante que es. Lo que se consigue con esta técnica es que en un primer ensayo de una hora ya se puede conocer si tiene la variante del Covid-19”.

Esta técnica comenzó a realizarse el pasado mes de enero, exactamente el día 20, y se aplica a todas las muestras que llegan al HUCA. Gracias al trabajo que realizaron en diciembre sobre la variante británica pudieron dar con esta técnica: “Habíamos hecho bastantes pruebas de secuenciación, por lo que, conocíamos bien la variante. Cuando tuvimos los reactivos necesarios pudimos comprobar que podíamos detectarla con esta técnica”.  “No hay ningún otro centro que detecte específicamente la mutación 501. Lo que hacen otros hospitales es amplificar la muestra en tres vías. Una es la spike, si esta da negativa, se sospecha que es variante inglesa. Pero esto es una forma indirecta de detectarlo, no siempre tiene que pasar así. Cuando la carga viral es baja puedes cometer algún error, en la técnica que empleamos en la HUCA no hay lugar a error porque se conoce específicamente si hay la mutación 501, una mutación que es común en la cepa británica, brasileña y sudafricana”.

Sobre el futuro de estas nuevas variantes, el virólogo ha detallado que estas cepas podrían expandirse rápidamente porque están “mejor evolutivamente” y pueden crear su “nicho ecológico”. Aún así, Santiago Melón no cree que esto implique que sean más agresivas y virulentas: “Cualquier microorganismo a medida que va evolucionando se hace menos agresivo porque intenta convivir con su huésped, no intenta acabar con él. Normalmente lo que se transmite mucho suele ser menos agresivo. En cualquier, la evolución del virus va ganando características para sobrevivir mejor y esta puede ser una característica para ello”, y reitera que “hay que estar en alerta para que no haya ninguna mutación muy comprometida y que pueda dar muchos problemas”.

En cuanto a la efectividad de las vacunas ya aprobadas contra el Covid y estas nuevas cepas, Santiago Melón ve difícil que se comprometa la eficacia de la vacuna porque, aunque el virus mute para que su espícula de la proteína no sea reconocida “tampoco puede cambiar mucho de forma. Además, cambia en una posición, pero siempre habrá más posiciones desde las que atacar. El virus va cambiando, pero no puede cambiar todo lo que quisiera, se intenta modificar para aumentar la transmisibilidad y seguir persistiendo pero también eso condiciona la gravedad, ya que eso cambios no indican mayor gravedad”.

Asturias confía dispensar esta primavera 100.ooo dosis a la semana

En cuanto al caso local, en Asturias, la velocidad de crucero se alcanzará a principios de la primavera, con más de 100.000 dosis a la semana. Esta es, al menos, la previsión que manejan los responsables de la Consejería de Salud, y se basa en la premisa de disponer de todo el abastecimiento que actualmente está comprometido por los laboratorios. En ese momento, seguramente en abril, será cuando se desplieguen por el territorio regional hasta 70 equipos de vacunación y cuando se recurra incluso a pabellones deportivos, además de centros de salud en horario de tarde, para administrar el tratamiento protector frente al coronavirus. El diario La nueva España ha informado que si estas predicciones se cumplen, resulta esperable que buena parte de la población de Asturias esté vacunada para el inicio del verano. No obstante, en los despachos sanitarios impera la cautela, pues los contratiempos están siendo moneda común. Por ejemplo, los 416 viales de AstraZeneca recibidos el lunes 8  de febrero en Asturias, que permitirán aplicar 4.160 dosis, no han podido emplearse aún debido a la compleja organización derivada de una de sus limitaciones: que no sea administrada a personas mayores de 55 años.

Cuatro vacunas distintas

El Servicio de Salud (Sespa) ha planificado dividir en dos equipos diferenciados el proceso de administración de las vacunaciones en Asturias: Un equipo se encargará de administrar las vacunas de Pfizer y Moderna, mientras que el otro grupo pondrá las dosis de AstraZeneca a los menores de 55 años. Para la primavera se espera por una vacuna más autoriza y adquirida por el Fondo estratégico de compra la Unión Europea, la del laboratorio Janssen. Con ello la vacunación de los aproximadamente 87.000 asturianos mayores de 80 años que no viven en residencias comenzará en pocos días. Los primeros inmunizados serán los que son usuarios de centros de día.

A nivel nacional, la Comisión de Salud Pública decidió que las fuerzas y cuerpos de seguridad, los bomberos, los miembros de las Fuerzas Armadas y los docentes serán los grupos inmunizados con la vacuna de AstraZeneca, tras los profesionales sanitarios y sociosanitarios de segunda línea. Además, la Comisión ha ampliado el grupo 3 de la estrategia de vacunación con un subgrupo 3B conformado por fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, personal de oficinas de farmacia, medicina legal, servicios de ayuda a domicilio, centros de menores y de centros de día y trabajadores de Instituciones Penitenciarias, que recibirán esta misma vacuna.

Según informó el Ministerio de Sanidad, estos nuevos profesionales, que se suman a los de segunda línea que ya fueron priorizados en la estrategia, han sido definidos “en función del riesgo de exposición de su actividad laboral”. De esta forma, se suman a los profesionales sanitarios a los que la Comisión de Salud Pública decidió dar las primeras dosis de AstraZeneca, que son aquellos que no están en los grupos 2 (primera línea) y 3 (trabajadores de ámbito hospitalario y de atención primaria; personal de odontología, higiene dental y otro personal sanitario que atiende a pacientes sin mascarilla más de 15 minutos).

La llegada de AstraZeneca y la indicación de que debe ser administrada a personas de entre 18 y 55 años ha obligado a reajustar el calendario inicialmente previsto, que pasaba por priorizar a los mayores de 70 años después de las personas de más de 80, para las que se ha reservado las vacunas de ARN mensajero, en este caso Pfizer y Moderna. Así, tras los sanitarios, serán inmunizados los colectivos esenciales del grupo 6 del plan de vacunación, que la Comisión ha decidido que sean miembros de los Cuerpos de Seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Autonómica y Policías Locales) y de las Fuerzas Armadas; Personal de Emergencias (Bomberos y otros); docentes y personal de educación infantil y necesidades educativas especiales y de primaria y secundaria.

Simón fija un objetivo: «El 80% de los mayores de 80 años, vacunados en abril»

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, considera posible que España vacune al 80 por ciento de los mayores de 80 años para abril a pesar de la falta de dosis de algunas vacunas como la de AstraZeneca. «Lo que no podremos será adelantarlo. De aquí a finales de marzo o principios de abril, si no hay problemas en el suministro de vacunas previsto, se van a recibir suficientes dosis como para vacunar a los mayores de 80″, ha precisado en rueda de prensa este lunes el epidemiólogo del Ministerio de Sanidad.

El impacto de las declaraciones de Margarita Del Val: “La inmunidad colectiva es todavía una entelequia”

Finalmente, las informaciones menos optimistas de estos últimos días sobre los éxitos de la vacunación han venido de la mano de Margarita del Val, prestigiosa viróloga del CSIC que manifestó a diversos medios que «solo algunos remedios previenen del contagio, y con esos esperamos acabar con el virus. Y ha advertido que las personas vacunadas deben seguir protegiéndose: «El 120% de la gente se cree que la vacuna protege contra el contagio y no es así».

Según explicó la Doctora en Ciencias Químicas e investigadora referencial del Centro de Investigaciones Científicas de España-CSIC, «el virus se puede multiplicar en ellos y convertirse en asintomáticos contagiosos. Atención que ni la vacuna ni haber pasado la COVID evitan que sea contagioso». Además, aclaró en el citado medio la función de los remedios: «Lo que evitan es el sufrimiento. Solo algunas previenen del contagio, y con esas esperamos acabar con el virus».

Cuestionada sobre la duración de los anticuerpos tras pasar la enfermedad o ser vacunados, Del Val subrayó que «duran unos poquitos meses, si acaso dos o tres meses. Con la segunda dosis se espera que un poquito más de tiempo. Es lógico que las vacunas protejan mucho inmediatamente después de inyectar la segunda dosis, no hay indicio de cuánto durará».

Asimismo, Del Val dio detalles sobre cómo actúan las nuevas cepas detectadas: «Las variantes nos están diciendo que es un virus que se contagia, y que la manera de prevenirlo es menos contacto entre las personas, y se están contagiando demasiado, tenemos los hospitales saturados».

Por este motivo, insistió en la necesidad de continuar con las restricciones sanitarias que existen en la actualidad: «Si nos dicen que la variante británica es más letal, ¿es que no nos parecen suficientes 300 muertos diarios? Por favor, eviten los contagios».

La viróloga también recalcó que las mutaciones son normales en los virus: «Es ley de vida. Este virus varía menos que otros, pero si lo miramos más a fondo claro que lo detectamos, es normal. Lo que no entiendo es tanto foco en estas variaciones que aparecen, lo raro sería que no lo hiciesen. Pero en las medidas de contención no afecta».

Sobre si las vacunas no servirían frente a las nuevas mutaciones del coronavirus, fue tajante: “Es improbable. Los coronavirus nunca se han escapado de la respuesta inmunitaria, ni en animales ni en las personas. No hay serotipos. Que este pueda ser la excepción, no lo sabemos. Por eso estamos vigilando las variantes, pero el precedente es que no se escapan. Por contra, la gripe A sí que lo hace, pero la Gripe B, por ejemplo, no. Cada virus puede ser único, pero, en concreto, la familia de los coronavirus nunca lo ha hecho, ni el sarampión ni la viruela ni la varicela. Lo cual no quita que, con el impacto tan grande que tiene, se deba estudiar si la variante británica lo hace o no. De momento, lo ha mirado Pfizer, y parece que no”, comenta la experta.

La investigadora del CSIC opina que éste es un “momento de esperanza”, si bien considera que aún hay que “reservar fuerzas para lo que nos queda por delante”. Vaticina que habrá “más oleadas todavía” del covid y dijo que, según el estudio que está realizando el Instituto de Salud Carlos III, el 90 por ciento de la población española no ha sufrido la enfermedad y, por eso, “es vulnerable”.

En estas circunstancias, explicó, el objetivo no debería ser vacunar al 70 por ciento de la población, sino “vacunar frente al sufrimiento”, es decir, “al cien por cien de la población muy vulnerable”, a los mayores de 65 años y a las personas con enfermedades crónicas, porque la edad es el principal factor de riesgo, ya que el sistema inmunitario está debilitado, así como el sufrir enfermedades crónicas con componente inflamatorio.

«Cuando esté vacunada la población vulnerable, seremos ya muy libres»

Desde el diario 65ymás también preguntaron a Margarita del Val sobre el tiempo que tendrán que esperar las personas mayores para volver a hacer una vida normal y si deberá estar vacunada el 70% de la población para ello: “Ese 70% sólo aplica si tienes una vacuna que protege de la transmisión. Si no lo hace, debería ser el 100%. Pero, en cualquier caso, que no se preocupen los mayores, que ellos van a estar por delante. Podría quizá hacerlo un adolescente, porque hasta que no esté vacunado, no estará protegido. Aunque él tampoco debería, porque, si es de grupo de riesgo, le vacunarán. Vamos en la buena dirección, para cuando esté vacunada la mayor parte de la población vulnerable, seremos ya muy libres”, advierte.

“Por ahora, los mayores que viven en sus casas se protegen por no infectarse, que es lo que les causa más ansiedad y exageración del confinamiento. Pero esa ansiedad, cuando les vacunen, la podrán erradicar, porque si se contagian, y tienen la mala pata de ser el 5% que lo contraen, los síntomas serán leves. Además, tendrán que cambiar el chip. Es decir, deberán tener cuidado con no ser vehículo de contagio”, explica la viróloga.

Sobre el fin de la tercera ola de la COVID-19 y las restricciones manifestó: “Cuanto más prohíban, probablemente, más caso harán. Lo suyo, sería que fuésemos todos responsables, pero bueno, hay gente que está ya muy quemada con la incoherencia de las medidas que, por otra parte, claro que lo son, porque es difícil hacer un cuerpo legal coherente. Yo veo que, hasta próxima la Semana Santa, va a estar complicado todo. ¿Lograremos bajar la curva? Creo que sí. Ya lo conseguimos en primavera, en verano y hemos bajado la tercera ola, la de octubre/noviembre», concluye en la entrevista la viróloga.